Debido a mi naturaleza extremadamente curiosa tuve el impulso de correr hacia ella para poder leer lo que esas pequeñas letras decían. Para mi sorpresa, pude encontrar en aquellas palabras un mensaje maravilloso que me llegó directamente al alma.
"Gracias a los que se esfuerzan por leer"
Esa pequeña frase perdida en un mar amarillo bastó para provocarme una gran sonrisa y una calidez en mi corazón que duró todo el día, y aun hoy cuando recuerdo ese momento me siento alegre.
Vale que están poniendo cosas de ese tilo por todo el centro, ya que se acerca el día del libro, pero el que lo hizo tiene que sentirse orgullos@ pues sé que no soy la única a la que le ha conseguido sacar una sonrisa.
Realmente no es la primera vez que me pasa algo así, que me encuentro con un pequeño mensaje de alguien que anteriormente pasó por ese lugar. En Junio del años pasado me encontré otro de estos detalles de la vida. Era la orla de segundo de bachiller de algunos de mis mejores amigos, y además tenía que tocar el chelo en "el musical" de la orla. Tenía que cambiarme de ropa así que busqué alguna habitación donde no hubiera nadie y encontré un camerino lleno de cosas de teatro tiradas por todas partes, pero había hueco donde cambiarse, incluso estaba el típico tocador de los camerinos de los famosos. Nada más entrar a la habitación, a la derecha, había un gran espejo y en él pude ver pegado un papelito amarillo con algo escrito. No faltó la foto, claramente.
"No tocar.
Me recuerda a mi hija. Gracias."
Así que lo dicho gente, ¡a dejar pedazos de magia por el mundo se ha dicho! Confío en ustedes para esta misión.
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